domingo, 15 de octubre de 2017

Asumiendo el fallo

Creí entender lo cierto por seguro y tomé tus gestos como claros, me encontré un estado tan puro y sentir a la suerte andando a mi lado. Tanto aprendí lecciones del pasado y así afronté la contienda, lo veo todo mucho más claro.

sábado, 14 de octubre de 2017

Él me pidió perdón y yo lo perdoné. Pero la verdad es que yo le había perdonado todo lo que había hecho y todo lo que pudiera hacer mucho antes de aquel día. Incluso ya lo perdonaba sin que me lo pidiera.
Para mí, no había elección.
Eso era enamorarse.




domingo, 8 de octubre de 2017

Y no puedo dejarte ir
Ni puedo detenerte.

martes, 3 de octubre de 2017

Camaradas, habéis de saber que tengo un pájaro azul en el cerebro, por consiguiente...


París es teatro divertido y terrible. Entre los concurrentes al café Plombier, buenos y decididos muchachos -pintores, escultores, poetas- sí, ¡todos buscando el viejo laurel verde!, ninguno más querido que aquel pobre Garcín, triste casi siempre, buen bebedor de ajenjo, soñador que nunca se emborrachaba, y, como bohemio intachable, bravo improvisador.

Pero como Garcín, ¡oh!, soy una pobre ingenua que debía brillar, “el tiempo vendría, el pájaro azul volaría muy alto”. He querido, desde el primer momento que comencé a leer, vivir todo aquello que he descubierto en las páginas de tinta durante años: una idealización de la sociedad, una fiel moral, un auténtico amor, una perdurable amistad… Y he acertado a comprender que la realidad, aunque se vista de otra pinta, no deja de ser materialidad, pero no verdad.

Esta mañana mientras andaba alrededor de la universidad pude comprobar lo sucias que se encontraban las baldosas en la ciudad, pude vislumbrar que el sol seguía quemando a principios de octubre en esta maldita urbe; empecé a examinar a las personas que iban y volvían, los coches contaminar, los móviles en línea a punto de estallar, la música moderna y repetitiva saliendo de algún lugar… y me dije que, posiblemente, esta pudiera ser la realidad, pero nunca mi verdad, y no hay lugar aquí en el que me pueda quedar.

Ojalá alguien me trajera ramos de violetas y cuadernillos de madrigales, escritos al ruido de las hojas y bajo el ancho cielo sin nubes. Y me sonrío al pensar que pudiera pasar, porque así creería que no existe despersonificación y vacuidad en la humanidad.

Abrazadme todos, así, fuerte; decidme adiós con todo el corazón, con toda el alma… El pájaro azul vuela.

domingo, 1 de octubre de 2017


1 de octubre

Ausencia, oye mi protesta
Contra todas tus fuerzas,
Distancia y duración:
Haz cuanto quieras por la variación,
Para corazones de entereza verdadera
La ausencia une y el tiempo arregla.
(Lo que el tiempo y la ausencia demuestran más bien ayuda a que el amor duela).

lunes, 25 de septiembre de 2017

Espero curarme de ti en unos días. Debo dejar de fumarte, de beberte, de pensarte. Es posible. Siguiendo las prescripciones de la moral en turno. Me receto tiempo, abstinencia, soledad.
¿Te parece bien que te quiera nada más en unos meses? No es mucho, ni es poco, es bastante. En unos meses se pueden reunir todas las palabras de amor que se han pronunciado sobre la tierra y se les puede prender fuego. Te voy a calentar con esa hoguera del amor quemado. Y también el silencio. Porque las mejores palabras del amor están entre dos gentes que no se dicen nada. 
Una semana más para reunir todo el amor del tiempo. Para dártelo. Para que hagas con él lo que quieras: guardarlo, acariciarlo, tirarlo a la basura. No sirve, es cierto. Sólo quiero una semana para entender las cosas. Porque esto es muy parecido a estar saliendo de un manicomio para entrar a un panteón.

domingo, 24 de septiembre de 2017

La historia trata de un hombre que permanece fuera en la tardía noche sobre la colina de las hadas, en la víspera de Samhain, cuando de repente escucha el canto lastimoso y triste de una mujer a través de las rocas de la colina:
-Soy una mujer de Balnain, la gente me ha robado otra vez-, parecía que decían las piedras - Estaba sobre la colina y el viento aumentó, y el sonido del trueno atravesó la tierra. Puse mis manos sobre la roca más alta, como si me hubiera estado llamando, y viajé hacia una tierra lejana y distante donde viví por un tiempo entre extraños que se convirtieron en amantes y amigos. Pero un día, vi la luna salir y el viento se levantó una vez más. Entonces toqué las piedras y viajé de vuelta a mi tierra, y volví con el hombre que había dejado atrás-.