domingo, 25 de noviembre de 2012


                                                   


SONETO LXXII

Amor en mí se muestra todo fuego,
y en las entrañas de mi Luz es nieve;
fuego no hay, que ella no torne nieve
ni nieve, que no mude yo en mi fuego.

La fría zona abraso con mi fuego,
la ardiente mi Luz vuelve helada nieve;
pero no puedo yo encender su nieve,
ni ella entibiar la fuerza de mi fuego.

Contrastan igualmente hielo y llama;
que de otra suerte fuera el mundo hielo,
o su máquina toda viva llama.

Más fuera; porque ya resuelto en hielo,
o el corazón desvanecido en llama
ni temiera mi llama, ni su hielo.



martes, 13 de noviembre de 2012


Cuando vengo aquí, imagino que este es el lugar donde va a parar todo lo que he perdido desde la infancia. Me digo a mí misma que si eso fuera cierto y esperase el tiempo suficiente, vería como una diminuta figura aparece en el horizonte al final del prado y va haciéndose cada vez más grande hasta que veo que es él. Me saludaría con la mano y tal vez me hablaría. No permito que la fantasía vaya a más, no lo soportaría. Y me consuelo recordando que tuve suerte de pasar un tiempo con él. Todos cumplimos. Quizás nunca lleguemos a entender lo que hemos vivido. O quizás nos haya faltado tiempo.

jueves, 8 de noviembre de 2012

Seguramente eso de ser tan sentimental me está pasando factura.

domingo, 3 de junio de 2012

La pareja cósmica


Cuando Pamela conoció a Jim Morrison, él se le acercó diciéndole: "tú eres la elegida".

jueves, 31 de mayo de 2012


No se por qué sigo escribiéndote.
Tú nunca morirás.


martes, 15 de mayo de 2012

domingo, 13 de mayo de 2012



Keats escribió este poema bajo un ciruelo o una morera en el jardín de una casa que compartía con su amigo Charles Armitage Brown y con la familia Brawne. Keats se enamoró de la hija mayor de la familia Brawne, Fanny Brawne. Ambos vivieron un intenso romance pero no pudieron casarse. Tuvo que irse a vivir a Italia para recuperarse de su enfermedad. La tuberculosis se llevó a Keats con 25 años de edad, pobre y sintiéndose un fracasado como poeta.
La correspondencia que Keats mantuvo con Brawne inspira la película "Bright Star".

jueves, 3 de mayo de 2012



Al aceptar su sombra, ella pasó a ser psicológicamente individual como un todo completo, aceptó lo que odia de si misma, sus debilidades, lo que se considera malo por el ego y el superyó, aceptó ser débil e impotente al lanzarse al pozo, claro, lo del pozo y los animales solo era una metáfora.
Esto me recuerda a la frase de Nietzsche: el hombre proviene del gusano pero todavía hay mucho de gusano en el hombre.
Es fácil, está lanzando solamente seres de sangre fría y bichos rastreros a un pozo adecuado a su nivel, mas bajo de lo "normal", después de cavar el hoyo con sus propias manos. Cabe mencionar que en psicología se habla de círculos perfectos, es decir, cerrar un capitulo, o mas claramente terminar un duelo, purificarte. Después de lanzar a todos los animales se visualiza el "circulo perfecto". Es decir, aceptó su debilidad y su impotencia y así aceptó su sombra.
El vacío negro en el centro de tu psique... que tratas de llenar. Ella intenta llenar ese vacío pero no llega a llenarse. Y no se llenará nunca hasta que la persona descubra lo que significa eliminarlo, en cierto modo, si se elimina el ansia, el vacío desaparece.

sábado, 21 de abril de 2012

Sombras y dunas, desierto de hiel dibujan figuras sobre tu piel. 
Sola caminas pisando el ayer, huellas determinan un acto de fe. ¡No! Ahí queda, no hay más. ¿Estabilidad para qué? siento que la asesino y no se porqué, es tan oscura su sangre si es ahora un desierto su piel. Caminas y el sol pregunta ¿para qué? Y tú ya no sabes porqué.

Pero si sabes que, tu camino es un rastro de sed.






martes, 17 de abril de 2012

lunes, 9 de abril de 2012

Nunca creí que en algún momento algo se interpondría. Tu vida, repleta de rosas con espinas y limones amargos en heridas abiertas, de luchas contra gigantes y de carroñeros que se comen los nidos, no fue impedimento para querernos y mantenernos contigo pese a todo.
Tu tristeza me empequeñecía y acobardaba mi valor, aunque fui sin embargo una experta en cuidar tus desvelos y permanecer pegada como una lapa a tu falda.
Recuerdo una tarde en que entré a la iglesia y puse una vela por ti para que esos dolores cesaran, pero en aquel entonces era una niña y ahora ya no tengo fe. También recuerdo cuando cogías mis pequeñas manos, y las acariciabas para que el dolor del día pasara lo mas rápido posible. Tú no tenías culpa. Siempre mantuviste un vínculo que ahora lloro por perder.
Te voy a echar de menos más que a cualquier amante o amiga que pueda tener.



El 5 de julio de 1981 David, el hijo de Romy Schneider, muere trágicamente a la edad de 14 años: trepando las rejas de su casa, resbala y queda atravesado por una de ellas que le perfora los intestinos. La actriz nunca más se recuperará.

Romy Schneider, gran fumadora, desolada y solitaria, intenta ahogar su pena en el alcohol. El 29 de mayo de 1982 -a los 43 años- apenas 10 meses de la muerte de su hijo, la encuentran muerta en su apartamento de París. Está enterrada junto a su hijo David a pocos kilómetros de París, ciudad que amaba con locura y donde admitía haber vivido sus pocos momentos de felicidad.





domingo, 8 de abril de 2012

Te empiezo a querer cuando mi vida cae en picado. Siempre es así.

martes, 27 de marzo de 2012


Esta bien. Quiero cerrar el círculo.
Tú lo empezaste, describiendo surcos en la nada, creando el tiempo perdido.
Me encontraste y me ofreciste un camino lleno de calamidad, de cabezas enredadas, de pensamientos que dan una emoción a cambio de un abrazo.
Caminamos por calles que se cruzaban y se mezclaban en olores encontrados una y otra vez. 
Notre grand amour est mort.
Pienso que la realidad coexistía en aquellos momentos paralela a la verdad de lo que debía ser.
Yo te propuse
Te prometí
Encontré la naturaleza de lo imposible e impredecible.
Te cojo, obligo, toco, digo, grito, hablo constantemente y callo.
Y también puse el jarrón bordando el aire, apunto de caer y extorsionar lo estable de dos manos juntas.
Desnuda imagen que quiere mostrar y no te convence. Ni las lágrimas te conmueven.
Desabrigo de la noche, momento ausente…ni las lágrimas te conmueven.
Quiero cerrar el círculo. Le temps perdu


jueves, 22 de marzo de 2012

Quiero cerrar el círculo. Y lo siento por no tener ningún mensaje para ti, algo para ti. Tú tampoco tienes nada para mi. No te puedes fiar de una melodía.

                                                                                  

martes, 13 de marzo de 2012


Y le ruego que no intente despertarla, aunque no podría, hiciera lo que hiciese. Está profundamente dormida y no se da cuenta de nada. - La mujer lo repitió-: Continuará dormida y no se dará cuenta de nada, desde el principio hasta el fin. Ni siquiera de quién ha estado con ella. No debe usted preocuparse.
Con la llave todavía en la mano, Eguchi encendió un cigarrillo. Dio una o dos chupadas y lo apagó; pero fumó otro hasta el final. No era tanto porque se estuviera ridiculizando a sí mismo por su ligera aprensión como por el hecho de sentir un vacío desagradable. Solía tomar un poco de whisky antes de acostarse. Tenía un sueño precario, con tendencia a las pesadillas. Una poetisa muerta de cáncer en su juventud había dicho en uno de sus poemas que para ella, en las noches de insomnio, «la noche ofrece sapos, perros negros y cadáveres de ahogados». Era un verso que Eguchi no podía olvidar. Al recordarlo ahora se preguntó si la muchacha dormida -no, narcotizada- de la habitación contigua podría ser como el cadáver de un ahogado; y vaciló un poco en acudir a su lado. No le habían dicho cómo la sumían en el sueño. En cualquier caso, estaría en un letargo anormal, sin conciencia de cuanto ocurriera a su alrededor, y por ello podría tener la piel, opaca y plomiza de una persona atiborrada de drogas.


miércoles, 7 de marzo de 2012

martes, 14 de febrero de 2012


En otros tiempos, la guerra y la desesperación conmovían la verdadera pasión. La distancia creaba el más puro amor y la prudencia la más bella sensación.  
Las convicciones apoyaban aquel amor sincero y tan aparente ingenuo, porque quienes separados por las circunstancias, no dudaban de sus sentimientos. El verdadero dolor, punzante y traicionero, dolía más que su propio dolor y se atestaba en las profundas mentes de las gentes implicadas y tan distintas de las de ahora, vacías y repetitivas que no encuentran el lugar al que definitivamente quedarse. Van de un lado a otro, autoengañando y engañando, inventando y haciendo creer la autenticidad de aquello que no es.
Tantas veces se dice te quiero, tantas veces…que ya no se sabe lo que es querer.


sábado, 11 de febrero de 2012


 Ella siguió retrocediendo. Descansaba un codo en los anaqueles y parecía deslizarse sobre ellos, como a punto de desaparecer entre los libros. Robbie oyó un sonido débil y húmedo, como el que uno produce cuando se dispone a hablar y la lengua se despega del velo del paladar. Pero ella no dijo nada. Fue justo entonces cuando a él se le ocurrió que quizás ella no le estaba rehuyendo, sino atrayéndole hacia un espacio de penumbra más tupida. Desde el momento en que había pulsado el timbre no tenía nada que perder. De modo que avanzó lentamente hacia ella mientras ella iba retrocediendo, hasta que, al llegar al rincón, se detuvo y le observó acercarse. Él también se detuvo, a menos de un metro. Estaba ahora lo bastante cerca y había luz suficiente para ver que ella tenía lágrimas en los ojos y se esforzaba en hablar. Por el momento no lo conseguía, y movió la cabeza para indicarle que debía esperar. Se volvió hacia un costado y formó una campana con las manos para taparse la nariz y la boca, y se apretó con los dedos los rabillos de los ojos. Recuperó el dominio de sí misma y dijo: —Hace de esto semanas... —Se le estrechó la garganta y tuvo que hacer una pausa. Él tuvo al instante un atisbo de lo que ella quería decir, pero lo rechazó. Ella respiró hondo y continuó, más reflexiva—. Quizás meses. No lo sé. Pero hoy... todo el día ha sido raro. Lo veía todo extraño, como por primera vez. Todo me parecía distinto..., demasiado intenso, demasiado real. Hasta mis manos me parecían diferentes. En otros momentos me parece ver lo que sucede como si hubiera sucedido hace mucho tiempo. Y he estado todo el día furiosa contigo... y conmigo misma. Creí que me alegraría de no volverte a ver o de no hablarte nunca más. Pensé que te irías a la facultad de medicina y que yo me alegraría. Estaba tan enfadada contigo... Supongo que ha sido una manera de no pensaren eso. De lo más oportuna, la verdad...Lanzó una risita tensa.
— ¿En eso? —dijo él. Hasta ahora, ella había mantenido baja la mirada. Cuando habló de nuevo le miró. El vio sólo el destello en el blanco de sus ojos.
 —Tú lo sabías antes que yo. Ha ocurrido algo, ¿no? Y tú lo sabías antes que yo. Es como acercarse a algo tan grande que no lo ves. Ni siquiera ahora estoy segura de verlo. Pero sé que está ahí. Ella bajó la mirada y él esperó.—Sé que está ahí porque me ha hecho comportarme de un modo ridículo. Y tú, por supuesto... Pero lo de esta mañana..., no he hecho nunca nada semejante. Después estaba muy enfadada. Incluso mientras lo hacía. Me decía a mí misma que te había dado un arma contra mí. Luego, esta noche, cuando empezaba a entender..., bueno, ¿cómo he podido ser tan ignorante sobre mí misma? ¿Y tan estúpida? —Dio un respingo, asaltada por una idea desagradable—. Tú sabes de qué estoy hablando. Dime que lo sabes.
Tenía miedo de que no compartieran algo, de que todas sus suposiciones fueran erróneas y de que con sus palabras se hubiese aislado aún más y él la juzgara una idiota.
Él se acercó más.—Sí. Lo sé exactamente.