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miércoles, 7 de marzo de 2012
martes, 14 de febrero de 2012
En otros tiempos, la guerra y la desesperación conmovían la verdadera pasión. La distancia creaba el más puro amor y la prudencia la más bella sensación.
Las convicciones apoyaban aquel amor sincero y tan aparente ingenuo, porque quienes separados por las circunstancias, no dudaban de sus sentimientos. El verdadero dolor, punzante y traicionero, dolía más que su propio dolor y se atestaba en las profundas mentes de las gentes implicadas y tan distintas de las de ahora, vacías y repetitivas que no encuentran el lugar al que definitivamente quedarse. Van de un lado a otro, autoengañando y engañando, inventando y haciendo creer la autenticidad de aquello que no es.
Tantas veces se dice te quiero, tantas veces…que ya no se sabe lo que es querer.
sábado, 11 de febrero de 2012
Ella siguió retrocediendo. Descansaba un codo en los anaqueles y parecía deslizarse sobre ellos, como a punto de desaparecer entre los libros. Robbie oyó un sonido débil y húmedo, como el que uno produce cuando se dispone a hablar y la lengua se despega del velo del paladar. Pero ella no dijo nada. Fue justo entonces cuando a él se le ocurrió que quizás ella no le estaba rehuyendo, sino atrayéndole hacia un espacio de penumbra más tupida. Desde el momento en que había pulsado el timbre no tenía nada que perder. De modo que avanzó lentamente hacia ella mientras ella iba retrocediendo, hasta que, al llegar al rincón, se detuvo y le observó acercarse. Él también se detuvo, a menos de un metro. Estaba ahora lo bastante cerca y había luz suficiente para ver que ella tenía lágrimas en los ojos y se esforzaba en hablar. Por el momento no lo conseguía, y movió la cabeza para indicarle que debía esperar. Se volvió hacia un costado y formó una campana con las manos para taparse la nariz y la boca, y se apretó con los dedos los rabillos de los ojos. Recuperó el dominio de sí misma y dijo: —Hace de esto semanas... —Se le estrechó la garganta y tuvo que hacer una pausa. Él tuvo al instante un atisbo de lo que ella quería decir, pero lo rechazó. Ella respiró hondo y continuó, más reflexiva—. Quizás meses. No lo sé. Pero hoy... todo el día ha sido raro. Lo veía todo extraño, como por primera vez. Todo me parecía distinto..., demasiado intenso, demasiado real. Hasta mis manos me parecían diferentes. En otros momentos me parece ver lo que sucede como si hubiera sucedido hace mucho tiempo. Y he estado todo el día furiosa contigo... y conmigo misma. Creí que me alegraría de no volverte a ver o de no hablarte nunca más. Pensé que te irías a la facultad de medicina y que yo me alegraría. Estaba tan enfadada contigo... Supongo que ha sido una manera de no pensaren eso. De lo más oportuna, la verdad...Lanzó una risita tensa.
— ¿En eso? —dijo él. Hasta ahora, ella había mantenido baja la mirada. Cuando habló de nuevo le miró. El vio sólo el destello en el blanco de sus ojos.
—Tú lo sabías antes que yo. Ha ocurrido algo, ¿no? Y tú lo sabías antes que yo. Es como acercarse a algo tan grande que no lo ves. Ni siquiera ahora estoy segura de verlo. Pero sé que está ahí. Ella bajó la mirada y él esperó.—Sé que está ahí porque me ha hecho comportarme de un modo ridículo. Y tú, por supuesto... Pero lo de esta mañana..., no he hecho nunca nada semejante. Después estaba muy enfadada. Incluso mientras lo hacía. Me decía a mí misma que te había dado un arma contra mí. Luego, esta noche, cuando empezaba a entender..., bueno, ¿cómo he podido ser tan ignorante sobre mí misma? ¿Y tan estúpida? —Dio un respingo, asaltada por una idea desagradable—. Tú sabes de qué estoy hablando. Dime que lo sabes.
Tenía miedo de que no compartieran algo, de que todas sus suposiciones fueran erróneas y de que con sus palabras se hubiese aislado aún más y él la juzgara una idiota.
Él se acercó más.—Sí. Lo sé exactamente.
miércoles, 25 de enero de 2012
Las personas de alma pequeña siempre intentan empequeñecer a los demás. Ya nada es honesto y nunca lo ha sido tanto que no lo será, y entonces, volveré a reinventarme después de haber roto otro lugar.
Algunas veces es como estar encadenada, pero esta vez la cadena es tu mente encerrando qué sé yo… he de ser hija del demonio porque no encuentro lugar en la tierra que no tenga que ser olvidado.
Querer vivir y reír al mismo tiempo, ¿es eso un crimen?
Algunas veces es como estar encadenada, pero esta vez la cadena es tu mente encerrando qué sé yo… he de ser hija del demonio porque no encuentro lugar en la tierra que no tenga que ser olvidado.
Querer vivir y reír al mismo tiempo, ¿es eso un crimen?
viernes, 20 de enero de 2012
(No le muestres lo loca que estás)
Viniste solo y así te marcharás, con esperanza en tus manos y aire para respirar.
Vas a perder todo... pero al final hasta mis miembros rotos ¿encontrarán tiempo para arreglarse? Hasta
que la verdad se convierta en mentira, hasta que te estrelles, hasta que te quemes, hasta que mientas, hasta que aprendas, hasta el fin de todo, ¿encontrarán mis miembros tiempo para poder arreglarse? Puede que una píldora para hacerte insensible, para hacerte alguien más. Pero todas las drogas de este mundo no te salvan de ti misma. Así que no me salves, no me salves porque ya no importa, porque es lo único que me acerca a ti.
Viniste solo y así te marcharás, con esperanza en tus manos y aire para respirar.
Vas a perder todo... pero al final hasta mis miembros rotos ¿encontrarán tiempo para arreglarse? Hasta
que la verdad se convierta en mentira, hasta que te estrelles, hasta que te quemes, hasta que mientas, hasta que aprendas, hasta el fin de todo, ¿encontrarán mis miembros tiempo para poder arreglarse? Puede que una píldora para hacerte insensible, para hacerte alguien más. Pero todas las drogas de este mundo no te salvan de ti misma. Así que no me salves, no me salves porque ya no importa, porque es lo único que me acerca a ti.
sábado, 14 de enero de 2012
Hay una parte de mí algo oscura. Tengo tendencia a la depresión, aunque desde que Liev, mi marido, llegó a mi vida y luego vinieron los niños, todo es mejor.
Desde niña era muy introvertida y estaba algo acomplejada. Me pasaba los días en la cama, sin querer salir y alimentando pensamientos muy oscuros. Nunca veía el vaso medio lleno.
Entre mis sueños no está una boda de ensueño. Mi madre se divorció dos veces y nos obligó a una vida nómada. Mi padre murió cuando yo era niña. Liev viene de un ambiente familiar parecido. Él y yo tenemos una familia y no nos hace falta un certificado. Vivimos una vida tranquila, tomamos café con los amigos y paseamos a nuestros perros. Ésa es una vida de ensueño; les preparo fruta para el colegio, desayunamos juntos, les llevo al cole…
Desde niña era muy introvertida y estaba algo acomplejada. Me pasaba los días en la cama, sin querer salir y alimentando pensamientos muy oscuros. Nunca veía el vaso medio lleno.
Entre mis sueños no está una boda de ensueño. Mi madre se divorció dos veces y nos obligó a una vida nómada. Mi padre murió cuando yo era niña. Liev viene de un ambiente familiar parecido. Él y yo tenemos una familia y no nos hace falta un certificado. Vivimos una vida tranquila, tomamos café con los amigos y paseamos a nuestros perros. Ésa es una vida de ensueño; les preparo fruta para el colegio, desayunamos juntos, les llevo al cole…
sábado, 7 de enero de 2012
Irrumpiste en mi vida y me gustó. Nos revolcamos en el fango de nuestra felicidad.
Yo estaba empapada de rendición. Entonces hubo una separación de las cosas y la tierra se quedó a oscuras.
Eso es lo que buscamos.
Contigo en mi interior se produce el matrimonio de la muerte. Jamás volveré a dormir. A veces te detesto durante mucho tiempo. Madre de la tristeza. Ángel de la tormenta.
Has dicho cosas. Prometiste, apuntaste al cielo. Demanda, oferta. Mírame. ¿Dónde estabas tú cuando todo se fastidió? Con los pájaros. Vete volando a alguna parte
Ya se que solo se puede amar una cosa, y no puedes ser tú.
El intrèpido, se perdió.
Yo estaba empapada de rendición. Entonces hubo una separación de las cosas y la tierra se quedó a oscuras.
Eso es lo que buscamos.
Contigo en mi interior se produce el matrimonio de la muerte. Jamás volveré a dormir. A veces te detesto durante mucho tiempo. Madre de la tristeza. Ángel de la tormenta.
Has dicho cosas. Prometiste, apuntaste al cielo. Demanda, oferta. Mírame. ¿Dónde estabas tú cuando todo se fastidió? Con los pájaros. Vete volando a alguna parte
Ya se que solo se puede amar una cosa, y no puedes ser tú.
El intrèpido, se perdió.
viernes, 6 de enero de 2012
sábado, 24 de diciembre de 2011
martes, 1 de noviembre de 2011
No había manera de describir el dolor. Ni siquiera cuando no era tan intenso, cuando algo divertido o amable ocurría en la vida, se sentía capaz de verterlo en palabras. Tenía colores, una consistencia especial que lo alejaba del resto del sufrimiento, del mal humor, de todos los padecimientos del mundo que no fueran aquel dolor. Durante años, había intentado liberarse de él, pero ya se había rendido. No hubiera podido cortarse una pierna; no podía cambiar a esas alturas su manera de ser.
Marta, cómo Lorena pensaba, se moría, pero de un modo muy lento, y desde mucho tiempo antes de lo que Lorena pensaba. Aquellas noches abrazada a la nada, con la angustia que le devoraba el pecho, habían allanado el camino a cualquier desgracia que pudiera sobrevenir.
Y Lorena, que siempre había creído comprender a Marta casi sin palabras, entendía entonces, en sus caminatas ciegas por la cuidad, en aquellos vagabundeos a los que se obligaba, lo lejos que había estado de saber lo que aquello significaba, las punzadas en el pecho, el insomnio, la conciencia de que algo sin nombre, un monstruo baboso y repugnante, se había instalado en la cabeza de Marta y la había hecho suya.
No un miedo rojo y palpitante, el miedo que se sentía con la fiebre o con los golpes.
Aquel miedo se parecía a una babosa.
Marta, cómo Lorena pensaba, se moría, pero de un modo muy lento, y desde mucho tiempo antes de lo que Lorena pensaba. Aquellas noches abrazada a la nada, con la angustia que le devoraba el pecho, habían allanado el camino a cualquier desgracia que pudiera sobrevenir.
Y Lorena, que siempre había creído comprender a Marta casi sin palabras, entendía entonces, en sus caminatas ciegas por la cuidad, en aquellos vagabundeos a los que se obligaba, lo lejos que había estado de saber lo que aquello significaba, las punzadas en el pecho, el insomnio, la conciencia de que algo sin nombre, un monstruo baboso y repugnante, se había instalado en la cabeza de Marta y la había hecho suya.
No un miedo rojo y palpitante, el miedo que se sentía con la fiebre o con los golpes.
Aquel miedo se parecía a una babosa.
domingo, 23 de octubre de 2011
Voy a tomar una, porque necesito sentir más. Ahora parece como si tuviera una muleta emocional, asi que voy a tomar un poco más, porque no está sucediendo nada.
Una vez me dijiste que me amabas tanto, y yo tontamente empecé a confiar. Pero ahora lo ignoro, y voy a tomar más hasta que pase algo. Voy a tomar una, porque necesito sentir más, porque una vez pensé que estabas aquí conmigo, por lo que quizás tome dos o tres más hasta ver lo que realmente estaba sucediendo.
Morfeo ¿Cómo pudiste dejarme cuando tuve necesidad de tu amor? Deja de retenerme...dame una razón para pensar que eres decente. Y cuando esté sola, no intentes traerme de vuelta. Con esto...con esto se tenía que sentir tanto...anhelaba su contacto, pero me ignoró y ahora me siento destruida.
domingo, 16 de octubre de 2011
sábado, 3 de septiembre de 2011
sábado, 27 de agosto de 2011
Yo te quería para mí
Sí, sí decía...yo me lo negaba a mi misma pero te quería para mí. Quería, allá en el fondo de mis entrañas, sin saberlo, como respiro sin pensar en ello.
Quería enseñarte que el amor, nuestro amor, debía ser lo primero. Que lo demás era mentira, cosa de niños, conversación inútil, que era lo único real, lo único serio, el quererte...sobretodo yo a ti, y huir si hacía falta y arrojar yo la máscara y la ropa negra, y ser quien soy lejos de aquí donde no lo puedo ser.
Quería enseñarte que el amor, nuestro amor, debía ser lo primero. Que lo demás era mentira, cosa de niños, conversación inútil, que era lo único real, lo único serio, el quererte...sobretodo yo a ti, y huir si hacía falta y arrojar yo la máscara y la ropa negra, y ser quien soy lejos de aquí donde no lo puedo ser.
lunes, 22 de agosto de 2011
domingo, 14 de agosto de 2011
- Las drogas estrangulan la energía revolucionaria de la gente.
-¿La hierba también?
-No, la hierba está bien. Las drogas que produce el cuerpo tampoco están mal, molan un huevo.
-¿La adrenalina o qué?
-Si por ejemplo, hay miles.. Endorfinas...
-Las hormonas de la felicidad cuando estás enamorado..
-Ahora estás hablando de drogas duras, hay que tener cuidado con esas.
-Tienes que intentar no convertirte en un drogadicto.
-El miedo es una droga alucinante. No dejar que el miedo te controle, usarlo como motor, require práctica. Colocarte en una situación en la que te mueres de miedo, al principio te entra pánico, pero al cabo de un rato empieza a funcionar el sistema de autoprotección del cuerpo, y cada vez te atreves a hacer más cosas. Acabas superando tus límites y te sientes capaz de cualquir cosa.
-¿Lo sabes o solo lo piensas?
-¡Claro que lo sé! Lo he probado mil veces...
-Mil veces no está nada mal...
Los Edukadores
-¿La hierba también?
-No, la hierba está bien. Las drogas que produce el cuerpo tampoco están mal, molan un huevo.
-¿La adrenalina o qué?
-Si por ejemplo, hay miles.. Endorfinas...
-Las hormonas de la felicidad cuando estás enamorado..
-Ahora estás hablando de drogas duras, hay que tener cuidado con esas.
-Tienes que intentar no convertirte en un drogadicto.
-El miedo es una droga alucinante. No dejar que el miedo te controle, usarlo como motor, require práctica. Colocarte en una situación en la que te mueres de miedo, al principio te entra pánico, pero al cabo de un rato empieza a funcionar el sistema de autoprotección del cuerpo, y cada vez te atreves a hacer más cosas. Acabas superando tus límites y te sientes capaz de cualquir cosa.
-¿Lo sabes o solo lo piensas?
-¡Claro que lo sé! Lo he probado mil veces...
-Mil veces no está nada mal...
Los Edukadores
lunes, 1 de agosto de 2011
Tenga su cambio y putas gracias.
El cuento hablaba de una chica que se sentía oprimida, cuyo trabajo era como una cárcel y cuya vida había perdido todo su sentido. Los demás no la captaban, sobretodo su marido. Un día conoció a un chico que también se sentía oprimido y se enamoraron. Después de pasarse toda su vida sin que les captara nadie, con una sola mirada se captaron el uno al otro. Al final, el chico y la chica se escaparon juntos al desierto y nunca más volvió a saberse nada de ellos.
The good girl.
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